VOLAR ALTO

En tiempos felices o cuando tengo ganas de llorar
mi mente piensa solamente en él,
cuando
siento que no puedo seguir viviendo así
de su fuente deseo beber y volver a saborear lo que es amar.

Su vida está conectada a la mía por el alma
el viento sopla fuerte y las hojas de mi ilusión se desvanecen,
qué importa que llegue el otoño a nuestra relación...
si por el día él es mi sol y a la noche yo soy su única estrella,
 en cualquier estación no dejará de existir esta mágica conexión.

El viento desea confundirme atándome al árbol del dolor
deseo fluir con el agua de la vida nadar hacia mi interior,
transformar estas olas bravas de melancolía en alegría...
soltar en libertad a la gaviota de mis sueños y volar...¡Volar muy alto!

Hallaré ese lugar dentro de mi donde fui, soy y seré feliz con o sin él.

 

Valeria Valoska

        MARZO 31, 2001