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Ardiente, vivo, ansioso de
mis caricias
suavemente...emerges
desde lo más profundo de tí
mismo,
¡vuelas y me alcanzas
con
el viento
de
tus
deseos!

Tus manos son ardientes
brasas
recorriéndome en pleno
vuelo;
tus labios anidan en mi pecho
bebiéndo
todos
mis latidos,
me enciendes, es tuyo mi reino
¡cuando estás dentro de mi
cuerpo!
Deseo separame, salvarme,
¡liberar mi sangre!
pero tus mágicas caricias me detienen
y los dos tocamos el cielo en doble
vuelo.

Tus ojos dotados de una luz divina
dicen que soy la que ilumina tu vida,
combinación perfecta de nieve y sol
¡fuego de dos almas al ritmo de caderas!
Hoy eres totalmente
mío...
¡sin
pertenecerme!
soy tuya, tu amada, entera y completa...
pero
¡jamás trates de poseerme!
eres
mi viento
apasionado
yo
soy una eterna viajera, a veces tu
compañera,
¡la única que siempre te recorre con
amor!
Valeria Valoska
Miércoles 9 Enero, 2002
( 2 p.m.)


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