Un domingo solo contigo


El fuego de tus letras es mi faro

guiándome con su luz a tu pasado,

oigo al viento entre las palmeras

mientras aspiro vida de tus versos.

 

Miro por la ventana y es noche cerrada,

se fue un domingo contigo ¡sin tu mirada!

toda la tarde transcribí tu poesía,

sentí que escalaba una inmensa montaña

rodeada de un bosque lleno de emociones

con verdes caminos ¡de esperanzas soñadas!

Mi intuición decora tus palabras

música y color al dolor con mi amor,

estoy uniendo sentimientos en el libro nonato

escrito con la tinta indeleble de tu corazón,

sigo las huellas de tu alma en tus poemas,

percibo un ser que llora, se cuestiona y sueña

algunas veces cree en el futuro y ¡locamente se enamora!

Veo el reloj y un domingo solo contigo ya es ayer.

Febrero 11, 2001

Valeria Valoska