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El
brillo de tus ojos
encendió
a las brujas
de
mi cuerpo,
al
mirarnos por unos segundos
parimos
mil conjuros
en
la electrizante noche
de
halloween.
Diriges
estratégicamente
tus
deseos hacia mi mesa,
le
quitas el disfraz
a
mi copa
y
sorbo el fuego
de
tu cercanía en mi vino,
embriagándome
de
un placer divino.
Violas
mis pensamientos
con
el salvaje oleaje del mar
de
tu constante mirar,
inyectas
sensaciones locas
en
mi piel,
para
arder en el infierno
del
roce de tus labios
sobre
mi boca.
Tenemos
el mágico poder
de
amarnos
sin
condiciones
y
dejarnos
sin
explicaciones,
eres
vida latiendo en mi poesía
soy
tu inalcanzable fantasía,
la
que asesina tus rutinas
y
mueres cada día
por
ser el hombre de mi vida.
Todo
en el mundo
es
un constante "trick or treat"
y
nosotros solo somos
el sueño imposible del amor eterno.
Valeria Valoska
Domingo Noviembre 2, 2003
(9.10 p.m.)

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