|
Me
cobijas
bajo el árbol de tu
pasión
para
cazarme
en el bosque de tus
ojos,
¿cómo
puedo
poner en palabras
lo que siento con
tu
mirada?
Todos mis deseos nacen por ti
y creo morir cuando no puedo zambullirme
en el sereno abismo de tu
ser.

Mi interior se abre como una flor
con el roce de tu
piel,
todas las posibles definiciones
se evaporan al evocarte;
desaparecen las
metáforas...
¡ no creo más en
karmas!

Me pregunto si hoy
me
volví
loca
al
desear amarte con mi cuerpo...
como lo hago
hace tiempo con mi
mente.

Valeria Valoska
Lunes Marzo
24, 2003
(2.45 p.m.)
|