El
padecer desamor
jamás
tendrá fecha de caducidad,
hay
que brillar a pesar de no tener pareja,
iluminar
al mundo con nuestra sola presencia,
el
dolor es la medicina existencial
que nos regala la
vida...
sin
sufrimientos no distinguimos la felicidad
y
sin mentirosos no optaríamos por la verdad.
Este
no se parece a ninguno de mis escritos
que
hace llorar a un gran amigo por identificación,
mis
letras tienen saliva en lugar de metáforas,
¡es
necesario tocar fondo querido amigo!
A
partir de ahora dejarás de flotar en el autoengaño,
pronto
volarás el cielo de la resurrección emocional
al
lado de la mujer que dará todas sus vidas por amarte!

Para
mi amigo Antonio ¡con todo mi cariño!



Valeria Valoska
Gijón 23 de Enero 2007
(9 p.m.)



