|
Oscura
Mirada
Cazador
nocturno
de oscura mirada,
tus ojos me siguen
soberbios e ingenuos
a veces los dueños
de mis esquivos sentimientos.
Tu mirada es la brasa
que enciende mi vida,
vaya donde vaya
me persiguen tus ojos de águila.
Melancólicos
ojos
que desean atrapar
el canto de mis secretos
y se turban con mi aliento.
Mi
corazón es testigo
de lo que tus ojos
se esfuerzan por esconder,
sin pronunciar
palabras
auscultas mi alma,
enredándote en la telaraña
de tu silenciosa pasión.
¿Será que el amor llegó sin avisar?
ese amor que cuando me miras
se convierte en tu cazador...
Tal vez
"yo" sea el brillo
que le falta a tu oscura mirada.
Domingo Noviembre 10, 2002
(2. p.m.)
Valeria Valoska
|