Son versos
forjados al fuego de mi amor,
mis
poemas son
la luz
de mi alma
y
son también mis ráfagas de melancolía;
ellos
son
el
oxígeno que preciso para vivir
y
la transfusión que necesito para
seguir.
Mis
poemas no visten trajes de luces
para
seducir o engalanar a mis lectores,
son
el zumo concentrado de
mis tiempos
mi
ayer con sus respectivas
cicatrices
y...
¡un presente siempre
sorprendente!
Verás
reflejos de tu vida en mis metáforas,
como
una varita mágica volarás
con
mis poemas por lejanas galaxias;
pero...
ante todo mis poemas son...
¡instantes
inolvidables de mi vida en versos!
Valeria Valoska
Agosto 29, 2001
(11.55 p.m.)
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