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Viejos remordimientos
carcomen tu alma
procreando eternos karmas.
Lloras la muerte de mi amor,
muerte que se lee
en tus gélidos ojos
cuando el espectro de tu vida
se refleja en el lago
de un pasado pisado y remendado.

El sol besa al mar
y de tu mente
gotea sutil mi recuerdo,
el verano ya pasó
y pasarán varias primaveras
que me llorarás
por ser aquella
que no te esperó ni creyó.
A tus remordimientos
jamás los podrás controlar
como crees manipular
los sentimientos de los demás.
Seguirán infinidad de días
del alba hasta el anochecer
que te ahogará el vacío
donde te has recluido.
 Me bañas en el mar
de tus mentiras
con ellas dices
que no me olvidas,
necesitas alimentarte
de mi recuerdo que tu ego...
cambia a su antojo.
Escondes tu verdad
tergiversando los hechos
pero tu corazón te traiciona
y proclama a los cuatro vientos
que soy la única a quien amas.

Valeria Valoska
Martes Octubre 15, 2002
(7.25 p.m.)
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