|
  La
mitad perdida   
  
Las hermosas palmeras protegen
el castillo de mis sueños,
ellas perciben el fluir de silenciosos anhelos de mi
corazón.
Son mis mágicas centinelas, me sonrien al despertar y también son
mi última visión antes de acostarme a dormir
para navegar estrellas y poder encontrarte.
Mis flexibes palmeras bailan al compás de las tormentas de
Miami,
cuando la lluvia huracanada las azota, mi apatía es total, vivo escribiendo, a veces escribiendo y llorando al identificarme con la fragilidad de
ellas frente a lo inesperado.
La tormenta y yo hemos creado una especie de
amistad musical,
si sus rayos alumbran el negro cielo con sus chispas
eléctricas...
es la melodía de fondo que acompaña las coplas de mi tristeza;
con el redoble de truenos bajo la enérgica presencia de los relámpagos,
reaparecen mis rebeliones y en mi
interior se cocinan pensamientos de protesta
en prosa...
y... ¡soy la fuerte otra vez!

 

 
Más allá de la piscina, el yacuzzi y las palmeras, que es
el paisaje que diviso por mi ventana; hay una luz
indefinible que me atrae, a veces me hipnotiza y
pienso que me está llamando, a esa luz la bauticé:
"El resplandor de mi otra mitad"
Es la mitad perdida que pocas veces encontró mi vida,
por caminos insólitos nos llamamos alguna vez "almas gemelas" o "amor eterno"
no importa el calificativo, solo interesa saber que todos tenemos una mitad aguardándonos.
Cuando
tuve conmigo esa otra parte... un siglo parecía un instante...
y un minuto podía convertirse en una eternidad de soledad si no estabamos juntos...
Nuevamente lo presiento...
tal vez lo necesito...
¡sé que mi otra mitad está buscándome desde allá!

 Valeria Valoska 
3,45 pm
Agosto
30, 2001


PLATON dijo: "La felicidad consiste en encontrar la mitad perdida de nosotros mismos"
|