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Una vez leí que nada es mentira
que basta un poco de fe y todo es
real,
en el mar de las dudas
nadas entre mis luces y tus
penumbras.

El eco hiriente de tus palabras
se repite continuamente en mi mente,
olas terribles de ansiedad me estremecen
y el cielo besa mi tristeza.

Tus invisibles acciones
palpitan en mis sienes
ya no sé lo que quiero,ni
si te creo.

El cielo oscurece
y no llueve,
muere la pasión
en la tierra ardiente de mis sueños,
somos silencio y desolación.

Amor imposible,
como la niebla intangible
te desvaneces una y mil veces,
no puedo, no quiero
amarte
¡has vuelto a fallarme!

En este día gris
siguen latiendo sucesos
recientes
detengo mis pasos en un café,
saco una pluma de mi cartera
y pido un trozo de papel.

Inmortalizaré en
mi poema
este día tormentoso
sin heridas ni agonías,
con una dulce sonrisa se
que voy a decirte:
¡Hasta nunca... para
siempre!
Valeria Valoska

Miami Junio 22, 2002
(6.15 p.m.)

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