"Evolución de mi dolor"

Nadie tiene pactos con el tiempo
si uno desea atraparlo es inexistente,
creo que somos y seremos formas pasajeras
con sustancias permanentes;
como Eclesiastés me desilusioné al descubrir que:
"No hay nada nuevo bajo el sol"
Ahora tengo la convicción
de que todo lo que alguna vez desapareció
regresará siempre sustituyendo
a lo que murió o nos mató.

En días como hoy mis pensamientos
desean asesinar a mis recuerdos
y ellos se aferran a mis mundos inconexos,
transportándome a través del dolor
por el camino de la demencia
y la vehemencia de la escritora que creí muerta regresa...
 ¿escribo solamente cuando el sufrir me inspira?



Hace exactamente treinta años
ocurrió lo inexplicable
era un día de sol brillante,
similar al que diviso hoy desde la ventana,
tenía 18 años y conducía mi auto
acompañada de mi vecina y amiga,
ambas bromeabamos sonrientes
y de pronto la vida... 
¡cambió su luz de verde a rojo!


Al día siguiente de San Valentín del año 1975
mi alegría de vivir infartó
en la avenida Arequipa de Lima;
 falleció Roxana de derrame interno
y yo me convertí en la rebelde que aún soy,
viviré cuestionando eternamente al cielo y al infierno
¿porqué no fui yo la que murió?

Ves querida Roxana...
sigues acompañándome por las vías de mi vida

y te he oído hace unos días
en la voz de mi hija.

Valeria Valoska
G
ijón Febrero 15, 2005
 
(1.46 p.m.)