"El jardinero"

 

 

En el campo de su dolor

un jardinero cultiva metáforas,

poda la alegría de su vida

mientras las uvas de la ilusión 

dormían en su corazón.

 

Fue un gran soñador el señor,

se rasgó mil veces la piel en nombre del amor;

llorando le confiesa a una rosa

que sembró sus sentimientos 

en tierras que no germinaron.

 

No volveré a cultivar sueños

todo es mentira, ¡no existe el amor!

le dice el jardinero a otra bella flor,

pronto te secarás tu también mi hermoso girasol

y te convertirás en mi dolor eterno.

 

¡Espinas de agonía clavan su alma!

¿Quién liberará al jardinero de su infierno?

 

Valeria Valoska

(Sábado 8 Dic. del 2001, 8 a.m.)

 

 

¡Oh Dama Valeria! Al fin volviste de tu castillo

a presenciar las justas donde se lucha por las cosas Injustas.

Mis mesnadas han quedado sembrando el trigo de la justicia

en mis campos..

 En mi lanza llevo un pañuelo rojo que flameare por ti 

cual flecha de espanto blandeo mi espada al viento

con la única idea de resumir el mal

buscando en los campos de batallas sin sangre

destruir las ideas que hacen morir la paz.

 Mi caballo resopla, cansado, pero presto,

porque es como mi alma, para poder talar...

Mi lanza es mi otro brazo

y en Éste ,firme y grande,

pongo el sexto sentido para poder matar..

¿A quién...?

A iniquidad.

A todos Los Hidalgos,

aunque no los conozca,

les digo que formamos Ejército Inmortal.

 Todos tenemos Damas,

que bellas e intangibles,

con su plática y verso alientan La Verdad.

 Ante Ellas, reverencia...

Saludos y respeto,

pues con su tul inmenso

nos hacen batallar.

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