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Cierra los ojos y siente
las caricias de mi alma
en
esta
noche perfumada
con
tu
presencia.

Ven desnuda mi piel
que la pasión
sea nuestro abrigo,
libérame del delirio
dándole muerta certera
a
ese
recuerdo
lejano
que
se
adhirió
a
mi
vida.

Lee y digiere mi poema
doy a luz palabras nuevas,
rompo mis barreras
y devoro como una fiera
el abismo que
construí
en torno a ti.

Te observo y te atraigo
con esa mezcla tan mía
entre discreta y seductora,
mi
pecho
se estremece
con
el fuego de tu mirada
ven,
Abrázame...
contamíname
con
tus deseos.

Hoy nacen
estos
versos,
rompo
con
mi estilo
al confesarte al oído
que me
alegra mucho
haberte
conocido.

No ocultaré mis ilusiones
en el rincón
sombrío
del silencio,
obligaré a volar
a aquel viejo truhán
que se atrevió a anidar
en el bosque de mis
sentimientos.

Valeria Valoska
Viernes Agosto 9, 2002
(6 p.m.)
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