|
No existe
un
tu y yo
menos aún
habrá
un
nosotros,
solo
la maravillosa energía
a la que a veces nos abrazamos
para danzar
muy
enamorados.

En el sendero de las noches
vas y vienes entre tanta
gente,
deseándome
con
voracidad
o errando con palabras;
me
invitas a beber el vino de tu amor
aunque
tu
eres
uva de otra cosecha.

Anoche me embriagué
con
tus
ardientes miradas,
partí errante
y
asustada
para perderme en el laberinto
de mis razonamientos;
asesinando
sin compasión
la esencia de
esta
pasión.

Entra
primero
en mi interior
con esa sutil astucia
con la que me volviste
adicta a tu voz,
déjate de andar a ciegas
robándome besos con tu
boca
loca.

Lee de mis ojos
lo que aún no escribo
por
ti,
dancemos al borde del abismo,
no dejes que tu ego
nos
aleje
de
nuevo,
mantengamos el horno encendido
sin
quemar
nuestros
sentimientos.

Valeria Valoska
Jueves Marzo 27, 2003
(12.50
p.m.)
|