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Cuerdas
Rotas

Amor que
aún vibras
al ritmo de mi poesía,
alma sin pudor
de mi lira prohibida...
eres
hiel de mis días
y el
dulce chocolate
de mis noches de
insomnio,
danzas con el arpa
de las ilusiones rotas.
Labriego de mi mente
que araste mis
sueños
y
partiste
en mil pedazos
el molde perfecto
de nuestros cuerpos,
llenaste de espinas
el suave lecho
de nuestras vidas.
Valeria Valoska
Miércoles 7 Agosto,2002
(3.45 p.m.)
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