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Cuerdas
Rotas

Amor que vibras
a ritmo de poesía
alma sin pudor
de lira prohibida.
Hiel de mis días
dulce chocolate
de solitarias noches,
llanto que danza
con el arpa
de las ilusiones rotas.

Labriego errante
te bebiste sediento
todas mis lágrimas
bañándote a diario
en el río de mis
fluidos.
Partiste
en mil pedazos
el molde perfecto
de nuestros cuerpos,
llenando de espinas
el suave lecho
de nuestras vidas.

Valeria Valoska
Miércoles 7 Agosto,2002
(3.45 p.m.)
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