"Basta!!!"

Tu rítmica voz de terciopelo,
es como una serena caricia de cielo    

  sana mis raros síntomas de desgana temporal. 



Agua mágica del destino
riegas nuevas compañías a mi vida...
sonrío con el brillo de mis pupilas
cuando un ángel besa mis mejillas.


Mi ángel me descongela de la melancolía
 abrazándome a su esperanza
que aún no me alcanza,
sus buenos deseos danzan de madrugada
al decirme: "cuídate Sarah, hasta mañana"


Sus manos me rozan
alejando al cruel fantasma
que agujereó mi alma;

 
por eso le dije: ¡basta hasta aquí llegaste!

 
Basta a esa insana relación 
¡que no era amor!
corté el lazo eterno 
que tejimos entre los dos.


Basta a su siniestro 
y destructivo egocentrismo...
si, basta a quien no me valoró,
¡basta hoy, mañana y ayer!

Valeria Valoska
Lima, viernes 1ero julio, 2011
(4.10 a. m.)