|
El brillo de
sus ojos transparentes
desempaña la melancolía del opaco cristal
de mis noches en vela...
enrosco amorosamente mi cuerpo a la almohada
y me duermo evocando sus bellas palabras.
Ellas son como nanas mágicas de mis ángeles
que me elevan a los brazos de Morfeo,
"ésta ausencia no significó olvido
solo una pequeña distancia de recuperación
para mantener el eterno fuego de nuestro amor"
El azar o el destino ¡nos
reúnen siempre!
navegaremos mares desconocidos
hasta hoy...
descubriremos otros bosques encantados
no soltaré su mano por muchos años,
no es una promesa más...
¡es seguir el camino con el
hombre de mis sueños!
Valeria Valoska

Jueves 1ero Nov. 2001
 |