A
todas las que como yo son aprendices
de la vida
y bailamos y cantamos
unidas por los mismo anhelos,
a
todas ustedes mis queridas amigas del mundo
les
cuento la historia de mis sentimientos...
Nuestra amistad fluye como el agua de los ríos,
respira
cada día con el oxigeno de mi cariño...
es
un fuerte roble plantado en el jardín de Gaia,
crece y se
fortalece con el abono del respeto;
mis
amigas iluminan y dan calor a mi alma
como
los suaves rayos de sol.
Mis amigas son mi arco
iris de la alegría,
color rosa por
el amor incondicional ...
azul para los días de compartida
protección,
verde
por la esperanza de una amistad verdadera y eterna,
rojo
a fresa salvaje saben nuestras travesuras y sueños...
oro
puro y brillante como todo tesoro del cielo,
¡mis amigas
son las hermanas que me regala el universo!
Valeria Valoska
Diciembre
20 del año 2000

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