"Tanto!"

El olor a un nuevo amor

que despide el horno de mi corazón,

me despierta dulcemente a la realidad

sonrío de placer saboreando

 las caricias de tu mirada atrevida.

 

El hechizo que ejerzo en ti

se manifiesta en la lluvia de detalles

que baña tu rostro de un color diferente.

 

               No disimulas tu asombro

  al verme coqueta y femenina,

me silbas ingenuamente juguetón

y tus ojos me dicen ¡tanto!

 

La burbujeante euforia

danza por el cielo de mis sueños,

tu eres esa mágica corriente

que sin tocarme

logras que te sienta ¡tanto!

 
Valeria Valoska
Noviembre 13, 2002
(3.50 p.m.)