Soledad deja de
remover mis ¡aguas pasadas!
te prefiero en olas claras y mansas
para bañarme en tu dulce oleaje,
por favor... ¡no rompas mi armonía!
No insistas diciéndome que busque...
calor en otros brazos,
pareces un tornado...
derrumbando mis murallas protectoras,
no deseo volver a... ¡ceder mi libertad!
Soledad fiel compañera...
mi alma añora vibrar
con sus besos de estrellas,
mi piel vive en su piel...
pero no quiero, no puedo
estar otra vez con él,
¡nos hemos herido demasiado!
Entiéndeme soledad amiga mía...
desearía con todas mis fuerzas
que siga siendo
el eje de mi vida
pero eso... es... ¡soñar imposibles!
Mi alma aún sangra
por su ingrato cariño,
no sé si esta herida...
perdurará para toda la vida,
solo sé mi querida amiga soledad...
que una estrella lejana
curará algún día ¡mi mal de amores!
Valeria
Valoska
Miércoles 28 Nov. 2001
(9.40 a.m.)