El Primer Poema


En la penumbra de una tarde de rutina
sacas un ajado papel de la billetera
¡el primer poema que te escribí! 
hundido en el cómodo sofá...
sientes las cosquillas de mis palabras en tu espalda.


Mis versos aceleran tu corazón
sus latidos dicen que me añoras
y mis letras roban lágrimas a tus ojos.

Se llena el cielo de estrellas asombradas
¡tantas veces les juré no escribir por ti!
siempre es la última vez que te hago un poema,
eres la llama que nunca se extingue...
¡el fuego eterno que enciende mis sueños!

Sentirme es bañarte en mi fuente 
soy el agua que necesitas para vivir,
quieres beber de mis sueños por nacer...
guardas el primer poema cerca de tu corazón
¡porque ese poema soy yo mi amor!

 Valeria Valoska
Domingo 9 Diciembre, 2001
(11 p.m.)