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Eterno

Juego con el cielo
dibujando en sus nubes
como una niña,
apoyo mi cabeza en el
pecho de una roca... y
la brisa enreda mi
cabello estimulando
evocaciones de antaño,
el delicioso aroma
marino me acuna
protector...
y la luna hace su
aparición estelar en el
firmamento.
Sus tenues rayos hacen
cosquillas a mi alma
encendiendo la hoguera
de mis sentimientos;
la conexión con los
elementos abre el telón
del misterio...
en un mágico instante
converso con el universo
me dice que ya estoy
lista para la vida que
anhelo vivir.
En la playa solitaria de
furtivos soñadores como
yo...
reverentemente elevo mis
manos al cielo
abrazándome a Dios,
¡le doy gracias por el
intenso sentir de mi
alma y corazón!
todo mi cuerpo vibra a
la frecuencia
maravillosa de su amor.

Asida de la mano de la
maravillosa noche
me doy cuenta que el
tiempo se ha detenido…
¡Mi sentir ahora es
eterno!

Valeria Valoska
Lima, viernes 9
diciembre del 2011
(11.30 p. m.)
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