Danzamos en la Piscina


Vivo matándote a cada instante...
eres mi obsesión constante,
 mi libre albedrío bate sus alas
y trémulas sensaciones escapan a mi control.
 


Renaces victorioso de mis contradicciones
tu beso despertó mil sensaciones...
adormecidas en el colchón de la rutina.

Danzamos felices en la piscina
"te quiero" a suaves murmullos,
dos corazones cual capullos se abren...
afinan sus cuerdas de la alegría
y componen una nueva sinfonía de amor.


Valeria Valoska
Agosto 28, 2001
(0.50 a.m.)